El reciente mensaje del Dr. Chungwon Choue, presidente de World Taekwondo, no fue una simple declaración institucional. Fue una invitación. “Renacer juntos” no es una consigna vacía; es una hoja de ruta para lo que serán sus últimos cuatro años al frente del organismo que rige nuestro deporte. Una etapa final que no se anuncia con nostalgia, sino con determinación inquebrantable rumbo a Los Angeles 2028.

Hablar del impacto del Dr. Choue es hablar de estabilidad, expansión y visión estratégica. Bajo su liderazgo, el taekwondo no solo aseguró su permanencia en el programa olímpico —un logro que ningún deporte puede dar por sentado—, sino que amplió su dimensión humana con la inclusión del para taekwondo desde Tokyo 2020, consolidando un paso histórico hacia la verdadera universalidad. Hoy, nuestro deporte goza del privilegio de ser el tercer deporte con más federaciones afiliadas dentro del movimiento olímpico, superando las 200 federaciones en todos los continentes y alcanzando millones de practicantes en sus distintas modalidades.

El crecimiento no ha sido únicamente cuantitativo. Ha sido estructural. El taekwondo está presente en eventos universitarios, militares, de sordos, paralímpicos, campeonatos mundiales de Poomsae y competiciones multideportivas en cada rincón del planeta. Esa expansión sostenida es señal inequívoca de buena salud. Nuestro deporte no sobrevive: evoluciona.

Taekwondo Humanitarian Foundation
Un capítulo imprescindible dentro del legado del Dr. Choue es la consolidación de la Taekwondo Humanitarian Foundation, una iniciativa que trasciende el alto rendimiento y coloca al taekwondo en el terreno donde el deporte adquiere su dimensión más noble: la dignidad humana. Desde su creación, la fundación ha llevado programas estructurados de enseñanza a campos de refugiados, particularmente en Jordania, brindando a niños y jóvenes desplazados no solo entrenamiento técnico, sino estructura, disciplina, esperanza y sentido de pertenencia.

Gracias a este trabajo sostenido, atletas refugiados han podido competir en escenarios internacionales e incluso integrarse al Equipo Olímpico de Refugiados, demostrando que el tatami también puede ser una plataforma de reconstrucción personal.

Este enfoque humanitario no es accesorio; es parte medular de una visión que entiende al taekwondo como herramienta de paz, inclusión y desarrollo social. Bajo la conducción del Dr. Choue, la fundación se ha convertido en un puente real entre el deporte y la responsabilidad global, reforzando el carácter ético que hoy distingue a nuestro arte marcial dentro del movimiento olímpico.
Taekwondo con otra cara para Los Angeles

Uno de los capítulos más relevantes de los últimos meses ha sido la aprobación de las enmiendas al reglamento de kyorugi. Tras múltiples pruebas piloto, podemos afirmar con responsabilidad que el cambio ha sido profundo. Los combates concluyen dentro del tiempo reglamentario, se favorece la continuidad y la intensidad, y estamos viendo marcadores que alcanzan cifras de hasta 40 puntos sin que el espectáculo pierda coherencia. La fluidez de los campeonatos ha mejorado, la experiencia en el recinto es más dinámica y el sistema competitivo responde mejor a las exigencias modernas.

En este camino, el arbitraje ocupa un lugar central. Desde Mundotaekwondo hemos acompañado y difundido de manera activa los recientes campamentos de referees, especialmente en España y Colombia, donde fuimos testigos del profesionalismo del equipo técnico de la federación mundial en el proceso de selección, formación y especialización rumbo a Los Ángeles 2028. El mensaje es claro: justicia, preparación y excelencia. El juez moderno no solo aplica reglas; interpreta con criterio, rapidez y ética.

Las marcas compiten por la excelencia

Las marcas de sistemas electrónicos han acompañado este proceso invirtiendo en tecnología y precisión. Lo hemos constatado en las competiciones de 2026: mayor estabilidad, mejor calibración y progresos visibles en la fiabilidad del sistema. A ello se suma una mirada hacia el futuro con la integración progresiva de la inteligencia artificial, herramienta que puede fortalecer la transparencia, optimizar el trabajo arbitral y elevar la credibilidad competitiva. El taekwondo virtual, por su parte, demuestra que nuestro deporte entiende el lenguaje del siglo XXI sin perder su esencia.


En el plano político-deportivo, la decisión de permitir que los atletas de Rusia y Bielorrusia compitan bajo sus banderas refuerza un principio que siempre hemos defendido: los atletas no deben ser rehenes de conflictos geopolíticos. El deporte debe tender puentes, no profundizar fracturas. La empatía hacia quienes dedican su vida al alto rendimiento debe estar por encima de cualquier circunstancia externa.
Dakkar otra prueba
Si observamos el mapa global del taekwondo en los últimos años, África ha dejado de ser una promesa para convertirse en protagonista. En 2025, el continente fue anfitrión de dos eventos mundiales de taekwondo, una señal inequívoca de inclusión real dentro de la estructura de World Taekwondo. No se trata solo de llevar competiciones, sino de descentralizar el poder deportivo, generar legado organizativo y consolidar federaciones nacionales que hoy forman parte activa del crecimiento global de la disciplina.

Ese contexto ilumina con mayor fuerza lo que representará la presencia del taekwondo en los Dakar 2026. La capital senegalesa no será únicamente sede de los Juegos Olímpicos de la Juventud; será el símbolo de una estrategia de desarrollo sostenido que apuesta por la juventud africana y por la universalidad del deporte. Dakar se convierte así en la síntesis de una política inclusiva: África organizando mundiales, África formando talento y África proyectándose como escenario olímpico.

Bajo la gestión del Dr. Choue, la expansión no ha sido discursiva, ha sido estructural. El taekwondo llega a Dakar con más de 200 federaciones afiliadas, millones de practicantes y una base técnica modernizada que dialoga con las nuevas generaciones. La combinación de eventos mundiales en 2025 y la cita olímpica juvenil en 2026 confirma que el continente no está en la periferia del movimiento, sino en el centro de su evolución.
Si “renacer juntos” implica crecer con equidad, entonces África es hoy una prueba tangible de que esa visión se está materializando. Y Dakar será, sin duda, uno de los escenarios donde el taekwondo reafirme que su futuro es verdaderamente global.

“Renacer juntos” implica consolidar gobernanza, fortalecer desarrollo y pensar más allá del cierre de un ciclo. El liderazgo del Dr. Choue culminará formalmente tras Los Ángeles 2028, pero la mirada ya se proyecta hacia Brisbane 2032. La continuidad institucional debe sostenerse con la misma pasión, visión y compromiso que han caracterizado esta gestión.

Desde nuestros 14 años de existencia, en Mundotaekwondo.com hemos apoyado irrestrictamente las iniciativas que impulsan el crecimiento de la disciplina. Hemos estado presentes en campeonatos mundiales, abiertos internacionales, procesos arbitrales y debates reglamentarios. Nuestro compromiso es claro y seguirá intacto: informar, acompañar y promover todo aquello que fortalezca al taekwondo, siempre con un principio rector innegociable: los atletas son la razón de ser de este deporte.


El taekwondo vive un momento de consolidación histórica. Tiene estructura, presencia global, innovación tecnológica y un legado humanitario que lo distingue dentro del movimiento olímpico. Renacer juntos no significa empezar de cero; significa evolucionar sin perder identidad.


El futuro está en marcha. Y nosotros seguiremos caminando al lado del tatami, contando cada paso.

Carlos & Ricardo Hernández
Mundotaekwondo.com