En el corazón del histórico Foro Itálico, la élite mundial del taekwondo volverá a concentrarse para uno de los eventos más atractivos del calendario internacional. Del 4 al 7 de junio de 2026, el Grand Prix de Roma reunirá a los 32 mejores atletas en cada una de las ocho categorías olímpicas, consolidándose como una cita clave en la carrera hacia la cima del ranking mundial.
Más que una competencia, el formato Grand Prix se ha convertido en uno de los grandes aciertos de World Taekwondo, al ofrecer un escenario innovador que combina alto nivel deportivo con incentivos reales para los competidores. Con categoría de Ranking G6, el torneo no solo otorga una valiosa suma de puntos, sino que también brinda a los atletas una experiencia cercana al profesionalismo, gracias a los premios en metálico que elevan aún más la exigencia y el espectáculo sobre el tatami.

La Elite compite en los Grand Prix
Hubo un momento en que el taekwondo de élite cambió de escala. Fue en 2013, cuando World Taekwondo lanzó en Manchester un nuevo circuito pensado para reunir de forma regular a la élite mundial y convertir la pelea por el ranking en un relato continuo, visible y global. Aquel estreno fue presentado en Reino Unido como un evento histórico, el inicio de una nueva era competitiva para este deporte.
Con el Grand Prix, el taekwondo dejó de vivir únicamente de los grandes campeonatos aislados. Nació un sistema sostenido, exigente y cada vez más estratégico, en el que los mejores atletas del mundo pasaron a enfrentarse con frecuencia en el camino hacia los Juegos Olímpicos. Y en ese recorrido, Roma no tardó en convertirse en una de sus plazas más reconocibles.

Un circuito global
La expansión del Grand Prix confirmó la ambición internacional de World Taekwondo. Manchester fue el punto de partida, pero después el circuito se extendió por grandes sedes de Europa, Asia, África y América. Esa lógica global sigue intacta: World Taekwondo confirmó para 2026 un calendario con Roma, Muju y París, antes de la final en Astana, y ya dejó también a Roma dentro del mapa de 2026.
Ese despliegue no responde solo a una agenda deportiva. Responde también a una estrategia de posicionamiento internacional. En palabras de Chungwon Choue, el Grand Prix es un evento que se mueve por grandes ciudades del mundo, mientras la federación agrupa a 215 naciones y mantiene incluso la presencia del equipo de refugiados, otro rasgo que amplía el alcance simbólico del circuito.
Roma, algo más que una sede
Roma organizó su primera edición en 2018 y desde entonces ha reforzado su perfil como escenario estable del Grand Prix. La prensa italiana ha mostrado cómo la capital ha convertido el torneo en una experiencia de ciudad: el Foro Italico como corazón competitivo y Piazza di Spagna como escenario de apertura, una postal que, según Angelo Cito, “Roma puede ofrecer”.
El Grand Prix como laboratorio del cambio
Llamarlo “laboratorio del taekwondo moderno” no es una exageración. En este circuito se han ensayado y consolidado cambios que luego impactan en todo el sistema competitivo. En 2022, Roma fue presentada como banco de pruebas del formato al mejor de tres rounds, diseñado para hacer los combates más intensos y legibles. Años antes, en Manchester 2014, la cobertura internacional destacó la introducción del casco electrónico en pruebas promovidas por la federación para reforzar la equidad arbitral.
Esa es una de las claves del Grand Prix: no solo reúne a la élite; también acelera la evolución del deporte. Reglamento, arbitraje, tecnología, espectáculo, televisión y narrativa competitiva se ponen a prueba en un mismo escenario.
El ranking, la verdadera batalla
Más allá de las medallas, el Grand Prix vale por lo que mueve en el ranking y en la jerarquía olímpica. La Standing Procedure de World Taekwondo mantiene al Grand Prix como una pieza central del camino de clasificación, con selección cerrada para la élite, cupos por ranking, presencia del país anfitrión y una final reservada a un grupo mucho más reducido.

Italia y el factor FITA.
Dentro de ese engranaje, Italia ha ganado peso institucional. Angelo Cito y la Federación Italiana de Taekwondo han consolidado a Roma como escenario de élite y como evento con identidad propia dentro del circuito. No es casual que el Dr. Chungwon Choue, presidente de la WT, haya elogiado en 2026 el trabajo italiano y haya vinculado el Grand Prix de Roma con una clara “dimensión olímpica”.

A la vez, Italia no llega a esa cita solo como anfitriona. Llega también como país en crecimiento competitivo. Choue recordó que el taekwondo italiano ya ha firmado un historial olímpico relevante y señaló que puede volver a ser protagonista rumbo a Los Ángeles 2028.
Roma 2026: inicio de ciclo, examen de futuro

Simone Allesio, doble campeón del mundo, varias veces campeón de GP, medalla olímpica en Paris 2024.
Por todo ello, el Grand Prix de Roma 2026 no será una parada más. Será el arranque de una secuencia confirmada por World Taekwondo dentro del nuevo camino hacia Los Ángeles 2028. Llegará, además, en un entorno donde Roma ya no necesita legitimarse: la tiene por historial, por visibilidad y por continuidad. Para muchos entrenadores, el GP de Roma será la muestra de la adaptación de muchos equipos y atletas con las nuevas enmiendas.
De Manchester a Roma, el Grand Prix ha pasado de ser una innovación de calendario a convertirse en uno de los mecanismos que mejor explican el presente del taekwondo mundial. No solo ordena a los mejores. También señala hacia dónde va el deporte.
Roma 2026: donde confluyen campeones del mundo y referentes del circuito

Si hay un dato que define la dimensión del Grand Prix de Roma 2026 es este: la cita italiana reunirá a buena parte de los campeones del mundo coronados en Wuxi, el último gran termómetro del taekwondo internacional organizado por la World Taekwondo.
Más que una simple parada del circuito, Roma se perfila como un punto de convergencia entre quienes dominan el presente competitivo del deporte.

En la ruta hacia Roma 2026, el mapa de la élite mundial ya deja nombres fuertes en los ocho pesos olímpicos: Kim Jongmyeong, Bae Jun-seo y Park Tae-joon en -58 kg; Jung Woo-hyeok en -68 kg; Simone Alessio, Caden Cunningham e Iván García Martínez en +80 kg; Adriana Cerezo, Liu You-yun, Lee Ye-ji y Nodira Akhmedova en -49 kg; Kim Yu-jin y Lena Moreno Reyes en -67 kg. Sarah Chaari será una de las grandes referencias del +67 kg.
Entre ellos, destacan nombres como el iraní Abolfazl Zandi, campeón mundial en -58 kg; el tailandés Banlung Tubtimdang en -68 kg; el tunecino Mohamed Khalil Jendoubi, el brasileño Henrique Marques Rodrigues en -80 kg; o la brasileña Maria Clara Pacheco en -57 kg, todos ellos protagonistas directos del nuevo ciclo competitivo.

A ese núcleo de campeones se suman perfiles consolidados y finalistas mundiales que elevan el nivel medio del torneo, como Mahdi Hajimousaei o Edival Pontes, reflejo del peso creciente de potencias como Irán y Brasil dentro del circuito WT.
Seguimos sumando nombres que por su status en el ranking pudieran estar presentes en Roma: CJ Nickolas (-80 kg), uno de los competidores más espectaculares junto a su compañera, Kristina Teachout (-67 kg), por Estados Unidos. Caden Cunningham GB (+80 kg),Sarah Chaari BEL (+67 kg),Luo Zongshi CHI (-57 kg), Seo Geon-woo KOR (-80 kg), las hermanas, Luana y Viviana Marton (HUN), los mexicanos, Carlos Sansores (+80 kg), Leslie Soltero 8-67 kg), Daniela Souza (-49 kg), todos nombres recurrentes en finales y protagonistas en grandes escenarios internacionales.
Carlos Hernández