De héroe de guerra a referente deportivo
En 2026, el destacado entrenador de Taekwondo croata Dragan Pinjuh fue reconocido por el Comité Olímpico Croata y el Ministerio de Veteranos por su contribución a la defensa del país durante la guerra de los Balcanes.
Conocido en la comunidad del Taekwondo internacional por acudir desde hace decadas a numerosos eventos y campamentos, Dragan Pinjuh se ha destacado durante los años con atletas de alto nivel y por su entrega con sus alumnos.
Lo que mucho no saben es que Dragan Pinjuh fue parte de ese conflicto donde muchos jovenes tuvieron que luchar por sus causas casi por una década, aproximadamente desde junio de 1991 hasta noviembre de 2001. Este conflicto paralizó las carreras de muchos deportistas en ascenso, y que al margen de eso fue bastante dura entre quienes la sufrieron.

El técnico croata nos cuenta que fue herido tres veces, participante en múltiples frentes —desde Bosnia Central hasta Mostar— y protagonista en operaciones clave, su historia es la de alguien que sobrevivió a la guerra y transformó esa experiencia en un proyecto deportivo de alto nivel.
El taekwondo ha marcado mi vida durante casi 40 años.
Como atleta sénior, logré formar parte del equipo nacional de la antigua Yugoslavia. Justo cuando mi carrera estaba a punto de despegar, comenzó la guerra. A los 18 años fui al frente y me uní a la policía especial, donde pasé cuatro años en algunos de los escenarios más duros de Bosnia y Herzegovina. Durante ese tiempo fui herido en tres ocasiones.
Después de la guerra, empecé desde cero.

Pero detrás de ese resumen hay una historia mucho más dura.
-Durante la caída de Stari Travnik, en uno de los episodios más críticos del conflicto, fui gravemente herido en combate. Sin infraestructura médica disponible, los heridos —entre ellos yo— fuimos entregados a fuerzas serbias, donde pasé un mes como prisionero en un hospital de Banja Luka. Tras un intercambio, fui trasladado a Croacia para continuar mi recuperación. Apenas unas semanas después, aún sin estar completamente recuperado, regresé al frente.

-En uno de esos episodios, cinco granadas de mano explotaron a mi alrededor. Tres impactos afectaron mi pierna izquierda, uno dañó gravemente la derecha y otro alcanzó mi brazo. Mientras intentaba retirarme, fui alcanzado por un disparo de francotirador que perforó mi pulmón derecho. Apenas sobreviví.
El conflicto no solo marcó mi cuerpo, sino también mi carácter. Esa experiencia definió los valores que más tarde trasladé al deporte: disciplina, resiliencia y responsabilidad.
Construir desde cero: el nacimiento de DIV Knin

Tras el final de la guerra y el acuerdo de Dayton, en 1996 me establecí en Knin, una ciudad simbólica en la historia reciente de Croacia. Allí comenzó una nueva etapa.
En 1997 fundé, junto a mi esposa, el club DIV Knin, en un entorno con recursos limitados, sin infraestructura y con una base muy reducida de deportistas.
Con apenas 70-80 atletas, el desafío era evidente: “Cuando tienes una base tan pequeña, no es fácil generar alto rendimiento. Nuestra fórmula ha sido el trabajo constante, entrenando cada día, tarde y noche”.
-Desde entonces, el proyecto nunca se ha basado en resultados rápidos, sino en la construcción progresiva de atletas, un sistema sólido y una mentalidad ganadora. Desde 2005, formo parte del cuerpo técnico de la selección nacional de Croacia.

Resultados de élite desde una pequeña ciudad
A pesar de las limitaciones estructurales, el club ha logrado resultados de máximo nivel: 12 medallas europeas,2 medallas mundiales,2 quintos puestos en Campeonatos del Mundo sénior (2009 y 2022)
En categoría sénior, los atletas del club han conseguido además tres medallas de bronce en Campeonatos de Europa. Estos logros adquieren aún más valor si se tiene en cuenta el contexto: una ciudad de apenas 10.000 habitantes y una base de entrenamiento muy reducida.
Uno de los mayores éxitos del proyecto es el desarrollo de Matea Jelić, campeona olímpica en Tokio 2021. Trabajé con ella desde los 7 hasta los 18 años. Durante ese proceso se proclamó campeona del mundo júnior en 2014 y fue elegida MVP del campeonato. Posteriormente, continuó su carrera en un club de mayor estructura, donde completó su desarrollo hasta alcanzar el oro olímpico.
Josip Teskera y la continuidad del éxito

Otro de los nombres destacados es Josip Teskera, con quien llevo trabajando más de 16 años.
- Doble bronce europeo sénior (Manchester y Belgrado)
- Medallista en categorías inferiores
- 5º puesto en el Mundial sénior de México
- 5º puesto en los Juegos Olímpicos de la Juventud
Teskera representa la continuidad del modelo: desarrollo a largo plazo desde una base modesta hasta el alto rendimiento internacional.
Más que deporte: una filosofía de vida

Para mí, el taekwondo no es solo un deporte. “No es un lugar donde solo se aprenden técnicas, sino respeto, disciplina y la conciencia de que nada valioso llega de la noche a la mañana”.
El objetivo nunca ha sido el éxito inmediato, sino formar atletas capaces de competir y mantenerse en la élite.
Mi meta sigue siendo clara: ganar una medalla en un Campeonato del Mundo sénior y llegar a los Juegos Olímpicos con mis deportistas.
El contexto actual del taekwondo

El taekwondo moderno es hoy un deporte dinámico y atractivo. La introducción del sistema en el que cada asalto comienza desde cero ha incrementado la emoción y la imprevisibilidad.
Sin embargo, existe una preocupación creciente: el coste del deporte. “El taekwondo se está volviendo demasiado caro. Si continúa esta tendencia, existe el riesgo de que solo puedan competir quienes puedan permitírselo”.
El papel del entrenador
En este contexto, el rol del entrenador es fundamental: “La humildad, la cultura y la capacidad de transmitir conocimiento son esenciales. Un entrenador no solo forma atletas, forma personas”.

Los hombres del Taekwondo y sus protagonistas
Su trayectoria resume una idea poderosa: la lucha no termina con la guerra, continúa cada día en la construcción del futuro.
Carlos Hernández – Mundotaekwondo.com