El taekwondo peruano confirmó su crecimiento en el escenario regional tras una destacada actuación en los Juegos Suramericanos de la Juventud Panamá 2026, donde sumó seis medallas —dos de oro, una de plata y tres de bronce— y se ubicó entre los mejores equipos del continente.
El desempeño forma parte de la sólida campaña de la delegación nacional en el certamen, que reunió a lo mejor del taekwondo sudamericano en edades de 17 a 18 años, una edad ideal para el desarrollo deportivo de los atletas.
En ese contexto, el taekwondo volvió a ser una de las disciplinas que impulsó el medallero peruano, un arte deporte que tiene en Perú una gran afición y que en los próximos años tendrá compromisos como los Juegos Panamericanos que regresan a Lima, y el mundial Junior.
Rodríguez y Gil, protagonistas del oro
El nombre propio del torneo fue Marcelo Rodríguez, quien firmó una actuación sobresaliente al conquistar dos medallas de oro. Primero se impuso en poomsae individual masculino, superando en la final al ecuatoriano Iker Yangari. Luego, junto a Raquel Gil, alcanzó el título en pareja mixta poomsae, tras vencer a la dupla de Brasil, consolidándose como la figura del equipo peruano.

Gil también aportó al medallero con una medalla de bronce en la competencia individual femenina, reafirmando su regularidad en la élite regional.
Kyorugui: competitividad y proyección

En la modalidad de combate, Perú evidenció avances frente a potencias tradicionales de Sudamérica.
La actuación más destacada fue la de Dalia Seminario, quien obtuvo la medalla de plata en la categoría -49 kg, consolidándose como una de las principales cartas del equipo nacional. El balance se completó con dos preseas de bronce:Mateo Moscoso, en -73 kg masculino y Jefferson Cueva, en -48 kg masculino.
Los resultados reflejan un progreso sostenido en kyorugui, históricamente dominado por países como Brasil y Colombia.
Medallero peruano en taekwondo

Oro, Marcelo Rodríguez – Poomsae individual masculino, Marcelo Rodríguez / Raquel Gil – Pareja mixta poomsae. Con Plata, Dalia Seminario – Kyorugui -49 kg, y Bronces, Raquel Gil – Poomsae individual femenino,Jefferson Cueva – Kyorugui -48 kg, Mateo Moscoso – Kyorugui -73 kg

Más que resultados: consolidación regional
El rendimiento en Panamá se enmarca en un crecimiento más amplio del deporte peruano. La delegación nacional firmó una de sus mejores participaciones históricas, superando registros anteriores y consolidándose en el medallero general.
En ese contexto, el taekwondo destaca no solo por sus resultados, sino por su consistencia competitiva y la aparición de nuevas figuras, todas claves para los futuros compromisos en la selección mayor.
Perú, en el mapa internacional del taekwondo
El avance deportivo se complementa con un creciente protagonismo organizativo. Perú se prepara para albergar eventos internacionales de primer nivel, incluido un Campeonato Mundial, además de torneos continentales como la Copa Presidente. Este posicionamiento refuerza su papel como uno de los nuevos polos del taekwondo en América.
Un proceso que se consolida
Más allá del medallero, lo conseguido en Panamá evidencia un trabajo estructurado: desarrollo de talento, equilibrio entre modalidades y continuidad competitiva.
Con líderes como Rodríguez y Gil, una base joven en expansión y eventos internacionales en el horizonte, el taekwondo peruano consolida una tendencia clara: ya no es promesa, sino protagonista regional.
Panamá 2026, más que un punto de llegada, marca la tendencia de una nueva etapa que empezó con el título Bolivariano, una gestión federativa que apuesta al futuro con gran seguimiento a los sistemas de entrenamiento y preparación internacional, amén de la promoción y organización de eventos claves.

La gira en Europa en el primer trimestre del 2026 con el equipo Senior fue otra muestra de intenciones.

«Queremos tener un equipo competitivo. Para ello, se necesita rodaje, competencias, y crear experiencias para los atletas», dijo en una breve conversación con mundotaekwondo en el Open de Belgica, el presidente de la Federación, David Arturo Flores Payé, quien acompañó a la selección por un periplo que inició en los abiertos mundiales de Holanda, Belgica y culminó en Turquía.
Carlos Hernández