En aproximadamente 15 días la icónica ciudad de Río de Janeiro volverá a encender el tatami continental. Del 7 al 10 de mayo de 2026, la Arena Carioca 1, en el Parque Olímpico, será el centro del taekwondo panamericano, con el Campeonato Panamericano Senior G4, Parataekwondo, Poomsae y el Open Panamericano para cadetes, junior y sub-21 como parte de una misma semana de alto impacto competitivo.

Brasil llega como anfitrión y protagonista. La CBTKD aparece al frente del comité organizador, con el respaldo técnico de la Unión Panamericana de Taekwondo (PATU) y (WT), y con una narrativa poderosa: competir en casa, en una sede olímpica, después de un ciclo de crecimiento que ya colocó al país como potencia continental y mundial.

PROGRAMACION

El ambiente promete cruces de enorme atractivo. En -80 kg, el duelo que todos quieren ver vuelve a tener nombre propio: Henrique Marques vs. CJ Nickolas. El brasileño viene de consolidarse como una de las grandes figuras del mundo, mientras el estadounidense sigue siendo referencia de la división. A esa categoría también se suma el chileno Joaquín Churchill, quien alcanzó el N°3 del ranking mundial -80 kg, un hecho histórico para Chile.

En femenino, la categoría -49 kg puede ofrecer otro capítulo de tensión continental: Andrea Ramírez, de Colombia, frente a la mexicana Daniela Souza, campeona mundial 2022. Ramírez llega fortalecida tras coronarse campeona del U.S. Open 2026, mientras que Souza respondió con oro en el Canada Open 2026.

México también tendrá mirada pesada con Carlos Sansores, una figura mayor del +87 kg, llamado a sostener el pulso ante rivales de Estados Unidos y Cuba, en una división donde cada combate parece una final anticipada.

Río no solo reunirá nombres consagrados. La semana panamericana también será plataforma para la nueva generación: cadetes, junior y sub-21 competirán bajo reglas WT, con siembra según ranking mundial y una estructura que apunta al relevo inmediato del continente. Además en poomsae podríamos estar observando las genialidades del mexicano, William Arroyo, o la puertoriqueña, Arelis Medina, aspirantes al trono panamericano, junto a la gutamalteca Maria Higueros.

El mensaje es claro: América llega a Río con campeones mundiales, olímpicos, jóvenes en ascenso y rivalidades encendidas. Brasil no será un simple anfitrión; será juez, parte y potencia local. Y la Arena Carioca 1, otra vez, se prepara para recibir una reunión de los mejores de América.

Atletas claves de Brasil


Como respaldo a su condición de anfitrión y potencia emergente, Brasil llega a Río con el peso de una actuación histórica en el Mundial de Wuxi 2025, donde firmó una de sus mejores participaciones de todos los tiempos. Allí, Henrique Marques se consagró campeón mundial en los -80 kg —marcando un hito para el taekwondo masculino brasileño—, mientras Maria Clara Pacheco hizo lo propio en -57 kg, consolidando el poderío femenino del país. A ese doble oro se sumaron las medallas de plata de Edival Pontes y Milena Titoneli, completando un balance que instaló a Brasil en la élite del medallero mundial y que hoy proyecta a esta generación como una de las más competitivas del continente de cara a la gran cita panamericana.

En ese escenario, el parataekwondo panamericano en Río perfila un cuadro de altísimo nivel, con la presencia —o al menos la expectativa— de las máximas figuras del continente que brillaron en los Paris 2024 Paralympic Games y que hoy se proyectan como los grandes nombres a vencer. Encabeza la lista la peruana Leonor Espinoza, campeona paralímpica en K44 -47 kg, referencia absoluta de la división; junto a ella, el mexicano Luis Mario Nájera, subcampeón en K44 -80 kg, y su compatriota Juan Diego García López, bronce en K44 -70 kg, consolidan a México como uno de los bloques más fuertes.


En esa misma categoría aparece el chileno Juan Eduardo Samorano, también medallista de bronce en París, mientras que en la división pesada el estadounidense Evan Medell (bronce en +80 kg) completa el grupo de contendientes de élite.
Brasil, anfitrión, no se queda atrás y presentará sus grandes cartas: Entre ellas destaca Ana Carolina Silva de Moura, quien se convirtió en paralímpica en París 2024 en la categoría K44 -65 kg, marcando un hito histórico para el país y confirmando su condición de líder mundial en su división . A su lado aparece Débora Menezes, referente en la categoría +65 kg, consolidada como una de las atletas más consistentes del circuito internacional.

Maria Eduarda Machado y Débora Menezes, quienes han sido medallistas mundiales y dominadoras del circuito panamericano reciente, reflejando la profundidad del equipo brasileño .
En una línea más amplia de experiencia internacional, nombres como Cristhiane Neves —medallista mundial— y Leylianne Santos —habitual podio panamericano y protagonista en Grand Prix— completan un grupo que combina recorrido y competitividad .

De presentarse en la Arena Carioca, Nathan Torquato, K44 -63 kg, y Silvana Fernandes, K44 -57 kg, ambos con experiencia y regularidad en podios paralímpicos, podrían ser claves en los resultados de Brasil en el panamericano.
Brasil epicentro de resultado

Un logro que también merece un reconocimiento institucional: felicitaciones al presidente de la CBTKD, Rivanaldo Freitas, a su junta directiva y al equipo de alto rendimiento encabezado por Henrique Precioso y Juan Moreno, cuyo trabajo y asesoría ha sido clave para posicionar a Brasil como una potencia integral del taekwondo mundial.

Ricardo Hernández