Los días 09 y 10 de abril, Santo Domingo se prepara para recibir a los mejores talentos del taekwondo del área en un clasificatorio de Poomsae y Kyrougi clave que definirá gran parte del panorama competitivo de los próximos Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026.
Este evento organizado por la Federación Dominicana de Taekwondo, presidida por el Ing. Miguel Camacho, y la Unión Panamericana de Taekwondo (PATU), liderado por el Lic. Juan Manuel López Delgado, es el preludio ya que en el mes de julio de 2026, tendrá lugar en Santo Domingo (República Dominicana) uno de los eventos deportivos más importantes de su historia.
La capital de la República Dominicana será sede de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe , con la ceremonia de apertura fijada para el 24 de julio de 2026 . Se trata del evento deportivo regional más relevante de América Latina y el Caribe, que reunirá a más de 6.000 atletas provenientes de 37 naciones.
CLASIFICATORIO 9-10 ABRIL

En abril de 2026, la capital dominicana se convertirá en el escenario donde decenas de atletas buscarán asegurar su lugar en la máxima cita deportiva regional. El torneo clasificatorio de taekwondo, programado para los días 9 y 10 de abril en el Pabellón de Taekwondo de Santo Domingo, no solo representa una oportunidad de clasificación, sino también una vitrina del crecimiento y nivel competitivo del deporte en Centroamérica y el Caribe.
Un sistema clasificatorio exigente
El formato del clasificatorio está diseñado para premiar el rendimiento y la consistencia. En la modalidad de Kyorugui (combate), cada categoría de peso —ocho masculinas y ocho femeninas— otorgará plazas a los seis mejores competidores. Cada país podrá inscribir únicamente un atleta por división, lo que eleva el nivel de exigencia en las selecciones nacionales.
Por su parte, el Poomsae (formas) también otorgará clasificación a los seis mejores atletas, quienes serán evaluados tanto en rutinas reconocidas como en estilo libre, sumando ambas puntuaciones para definir a los clasificados.
Una de las pruebas más llamativas será el equipo mixto de Kyorugui, donde solo los tres primeros lugares obtendrán su pase. Cada equipo deberá estar compuesto por dos hombres y dos mujeres, con la particularidad de que estos atletas no podrán repetir participación en pruebas individuales, lo que añade un componente estratégico importante para cada delegación.
Delegaciones con límites claros
El reglamento también establece restricciones precisas en cuanto al tamaño de las delegaciones. Cada país podrá presentar un máximo de 28 integrantes, incluyendo atletas, entrenadores, personal médico y jefe de equipo. En cuanto a competidores, el límite es de 11 hombres y 11 mujeres, distribuidos entre combate, Poomsae y equipo mixto.
Estas limitaciones obligan a las federaciones nacionales a tomar decisiones estratégicas en la conformación de sus equipos, priorizando categorías con mayores posibilidades de medalla o clasificación.
Fechas clave y requisitos
El proceso de inscripción tiene como fecha límite el 25 de marzo de 2026, y no se aceptarán registros fuera de ese plazo, lo que añade presión a las federaciones para completar sus listas con antelación. En cuanto a los requisitos, los atletas de combate deberán tener al menos 17 años, mientras que los competidores de Poomsae deberán estar en un rango de edad entre 17 y 39 años, asegurando así un equilibrio entre juventud y experiencia.
Más que clasificación: una antesala de alto nivel
Más allá de las plazas en juego, este clasificatorio será una verdadera prueba de fuego para los atletas de la región. También se contemplan mecanismos como la reasignación de cupos en caso de renuncias y posibles invitaciones especiales (wild cards), lo que mantiene abiertas algunas oportunidades hasta el final del proceso.
Con la mirada puesta en los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026, el evento en Santo Domingo promete ser una competencia intensa, estratégica y de alto nivel técnico, donde cada combate y cada rutina podrían marcar la diferencia entre la clasificación y la eliminación.
En definitiva, República Dominicana no solo será anfitriona de un torneo clasificatorio, sino del punto de partida hacia uno de los eventos multideportivos más importantes de la región.
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