ARTEMARCIAL-. ¿Cuántas horas pasas con tu maestro de Taekwondo?, ¿cuántas veces te ha corregido?, ¿de qué manera es tu influencia cuando lo ves?, ¿corres a saludarle con reverencia y respeto?, ¿cuántas alegrías y cuántas tristezas han compartido juntos?. ¿Te parecen conocidos esos sentimientos?. Entonces, podrías considerar a tu maestro de taekwondo un segundo padre. 

Recibiendo mi  Cinturon Negro - Maestro en Hapkido de la Worl Hapkido Association.

Un maestro de Taekwondo vive una vida dedicada al alumnado. “A su grupo”. Es capaz de echarse de enemigo a quien sea por defenderte de una injusticia. Tu maestro decidió pagar el apostolado de ser docente a tiempo completo -en muchos casos- por atenderte en tus entrenamientos. Gasta de su dinero  para que tu puedas competir, o simplemente sacrifica el hermoso tiempo familiar de fines de semana por entrenarte o acompañarte.

Meeting with Russell Beneby USAT ass coach, peak performance-43

Sabes que el ha sufrido, reído  y llorado contigo, los triunfos y fracasos que has  podido tener, porque para ese maestro, tus éxitos son sus alegrías, y tus derrotas, sus tristezas. No olvides que el deporte pasa, pero el Arte-Marcial queda, y no hay una cosa más grande y que llene más a un maestro, que el agradecimiento y el contacto con sus alumnos una vez ya están convertidos en ciudadanos del mundo, profesionales, trabajadores, etc. 

Dedícale un abrazo, una llamada en navidad. Felicítalo en su cumpleaños, muéstrale tus calificaciones, ayúdalo en sus problemas, pídele un consejo, a él le hará feliz esos pequeños gestos de humanidad, pero sobre todo, respétale tanto como un padre, porque él ha decidido adoptarte sin que lo sepas  y darte lo mejor de sí.

CARLOS HERNANDEZ

MUNDOTAEKWONDO.COM