OPINION. De dónde venimos y hacía dónde vamos.

Todos los procesos que incluyen al Taekwondo en el olimpismo han sido positivos por parte de la World Taekwondo y la familia del TKD mundial, todo esto tras una ardua tarea del surcoreano Dr. Un Yong Kim al frente del organismo,  cuando fue anunciado como exhibición en Seul 1988. 

Tras el éxito de esta primera participación, fue incorporado por segunda vez en Barcelona 92, puesto en observación sin participación en Atlanta 1996, y exaltado a deporte oficial en Sydney 2000, el Taekwondo se consolidó.

Durante el proceso de 2000 al 2008 hubo que aplicar muchos cambios y mejoras a exigencias del Comité Olímpico internacional (COI), sobre todo luego de varios escándalos arbitrales en los Juegos de Beijing 2008, donde un atleta de origen cubano golpeó a un referee y los británicos ganaran una protesta en un combate contra China, además criticas por la subjetividad de los jueces en los eventos mundiales donde en varias ocasiones volaron sillas, se realizaron protestas y chiflas del público, algo que en un evento olímpico no debía suceder.

Los combates de Barcelona mantuvieron un alto nivel de emociones a los espectadores.

Y aunque si hubo sus escaramuzas que en su momento pudieran poner en peligro el TKD del programa olímpico,  las versiones del Taekwondo siempre han sido del agrado del COI, y de la colectividad desde el año 1.988 Taekwondo en estado puro,hasta el 2016, la última prueba.

LONDRES 2012

AVANCES. Las cosas en materia de combate iban estables e incluso los petos electrónicos en Londres 2012 mantuvieron la esencia de la competencia y un gran avance en blindar de justicia los resultados. Ya observamos desde Londres que países que jamás habían pisado un podio olímpico estaban obteniendo medallas.

CAMBIOS. En Rio 2016,  ya hubo un estilo de combate diferente, los uniformes variaron a colores, el reglamento cambió, aparecieron otros actores en la escena como por ejemplo otros países de Africa que volvieron a ganar,  y el TKD continuó su carrera evolutiva rumbo a Tokyo 2020.

Mientras, el Taekwondo se atornilla en el olimpismo, el Karate-Do sale de la competencia, la gente se queja por las redes sociales y en el ambiente “que la esencia del Taekwondo se está trastocando”. 

Por ello me devuelvo al título de este artículo: Taekwondo que parece lucha, Uniformes que desencantan, la Monkye Kick de regreso. ¿Qué está pasando?.

Este último mundial de Taekwondo en Manchester ha traído consideraciones positivas en cuanto a una perfecta organización, un increíble escenario, y un impresionante despliegue de cámaras y de fotografías,  pero también críticas.


¿Hacía dónde va el Taekwondo en materia de uniformidad y reglamento?.

Al público no gusta el tema de empujar al rival como si fuera una competencia de empujes,   que más bien parece lucha, tampoco es de agrado de los atletas y público “la patada de mono”, que un día antes fue aprobada, con la condición de que no sea efectuada si el atleta esta agarrado, y otro punto focal de las críticas es el tema de los uniformes que expusieron como prototipo para Tokyo 2020, “bastante feos” y que según los usuarios de las redes no representan el verdadero sentido del Taekwondo. 

Espectacular montaje.

El público que ahora se escucha y se lee por las redes sociales ha dicho en mayoría que el Taekwondo de esta época tiene poco de efectivo, y que el reglamento debe ajustarse para que el TKD brille, y no desluzca de su esencia como arte-deporte poderoso, ágil. No dejar que la facilidad de puntuar llene de fealdad un espectáculo. 

Esperemos que la comisión de atletas elegidos recientemente donde destaca Wu J. tengan una mejor idea y sus propuestas  en las instancias de la World Taekwondo tengan como objetivo mejorar el combate de TKD.

CARLOS HERNANDEZ

MUNDOTAEKWONDO.COM