La Federación mundial de Taekwondo (WT) pisa firme en su afán de apoyar a los deportistas que huyendo de sus países por distintas razones, buscan un espacio en el olimpismo.

Una prueba de ello será que en el preolimpico europeo de Taekwondo, el equipo de refugiados estará compuesto por seis atletas (cuatro hombres y dos mujeres), lo que refleja la accesibilidad del deporte y el importante papel que sigue desempeñando en el empoderamiento de los refugiados.

Principalmente es en Europa dónde la mayoría de deportistas buscan apoyo y refugio, dada las condiciones de vida en estos países, bien sea por guerra, o fundamentalismos religiosos que pongan en peligro la vida de los deportistas.

Ante lo complicado de lograr nacionalizar en corto tiempo a deportistas, amén de que los países en su mayoría tienen excelentes atletas, competidores aplican al derecho de ser atletas refugiados.

Solo compiten representando la bandera de refugiados, cuando se comprueba que efectivamente lo son y tienen el nivel para buscar plazas olímpicas.

Refugiados y su actual fuerza

En los juegos olímpicos de Río 2016 se presentaron 10 atletas refugiados de distintos países del mundo. En el acto inaugural portaron una bandera que tenía el símbolo de las olimpíadas que significa la unión y respeto entre continentes, dejando claro que el deporte es una disciplina que une y respeta a las personas.

A raíz de este hecho la iniciativa llamada The Refugee Nation ha creado una bandera para el equipo olímpico para que puedan ser representados con una identidad propia, se refleje su condición de refugiados y se genere conciencia de lo que significa.

Carlos Hernández (MT).

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