No se trata de ser sumiso. Se trata de crecer como practicante de un arte marcial, y de dominar tus propios sentimientos ególatras. El mostrar respeto a tu maestro, a la comunidad, incluso a tu rival, demuestra que tú tránsito por el Taekwondo no se basa solo en lanzar patadas, también te forma en múltiples valores.

El Taekwondo es un Arte Deporte que culturalmente proviene de Corea y por ende contiene en su tradición los valores fundamentales de la jerarquía, edad, comportamiento de la doctrina o disciplina militar. Luego mutó a deporte olímpico, pero la verdadera esencia rescata el alto significado del compromiso al respeto integral en tu desarrollo social.

Cuando comienzas a entrenar Taekwondo comienzas aprender a mostrar respeto por ti mismo y por quienes te rodean, comenzando desde el primer día al solo entrar al Doyang.

Hay muchas razones por las que en el Taekwondo enseñan respeto, incluidos el aprendizaje del valor de uno mismo y de los demás. Como tal, el respeto va de la mano en el Do o camino.

Para respetar a los demás, primero debes entender qué es.

En resumen, el respeto es mostrar sentimientos y actitudes positivas hacia uno mismo y hacia los demás, y siempre tener en cuenta a los demás.

Enseñar respeto es uno de los principios básicos que todos los estudiantes deben aprender y desempeñarse tanto dentro como fuera del tapete. Eso significa hacer una reverencia a los instructores y oponentes en las competencias, así como tratar a todas las personas con decencia y amabilidad, esto último es fundamental.

A los estudiantes se les enseña a inclinarse ante sus instructores al principio y al final de la clase como una señal de reconocimiento de su liderazgo y habilidad. Esto es importante porque los estudiantes aprenden a reconocer que las personas en posiciones más altas merecen deferencia por su trabajo para alcanzar esa posición. Así como uno respetaría a un anciano, los estudiantes de Taekwondo hacen lo mismo con sus maestros.

También hay un fuerte sentido de respeto hacia otros estudiantes y oponentes. No importa cuán intensa sea una competencia o una sesión de entrenamiento, valorar y respetar a las personas que te rodean es clave para tu formación.

Los niños y los adultos entienden cómo tratar a los demás con amabilidad y decencia, y cómo defenderse a sí mismos y a los demás cuando es necesario.

Al comprender el por qué en una clase de Taekwondo enseñan respeto, nosotros podemos hacer una diferencia en la sociedad. Si tenemos las capacidad para crecer como persona, estaremos haciendo un bien a nuestra sociedad.

Carlos Hernández (MT).