Ciertamente la crisis del Coronavirus afecta a toda la economía mundial, dejando un hueco en las finanzas de las más importantes empresas del mundo.

En la mayoría de los Doyang de todo el mundo el método de mantenimiento económico es con las mensualidades. Adicional a eso, también están los proyectos como exámenes, seminarios o las competencias, pero con esta pandemia todo está suspendido hasta nuevo aviso un tema que pone en riesgo a las escuelas de Taekwondo en todo el mundo.

Recordemos que aparte de los gastos familiares del sabonim, también hay que sustentar el arriendo y servicios de las academias. En la mayoría de los casos los profesores de Taekwondo son personas entregadas a la docencia, que incluso dictan clases sábados y domingos, algunos ganan mejor que otros, pero a fin de cuentas su labor social es impagable.

Nos preguntamos: ¿Qué quedará para los instructores de Taekwondo?

Dar clases de Taekwondo corresponde a un trabajo de emprendimiento, es por ello que por ser casi siempre privado no se tienen beneficios sociales.

 en su mayoria un profesor de taekwondo debe pagarse un seguro médico. Con todo ese escenario, sus costos sociales dependen de sus ahorros.

Más allá de que si se puede tener un ingreso digno, el profesor de Taekwondo lo mueve un absoluto amor por enseñar la disciplina.

APOYO ANTE EL CORONA VIRUS. Es por ello, que en tiempos tan difíciles el profesor dependerá de los padres responsables para poder subsistiendo en este hermoso oficio de enseñar.  De lo contrario ante esta situación les será complicado a muchos instructores levantarse y ofrecer este servicio social a las comunidades.

Siempre en la jugada

Es por ello que a pesar del virus (COVID-19) vemos cantidades de entrenadores en todo el mundo dando clases en línea, motivados y esperanzados en volver abrir su academia y recibir sus alumnos lo más pronto que se pueda.

Dudas

Si hacemos un planteamiento real, no sabemos cuánto durará este desolador escenario mundial. Lo que si tenemos que tener bien claro es que no podemos abandonar a los profesores de Taekwondo que han dado todo por sus alumnos.

Más que un profesor, el sabonim se convierte muchas veces en tu mejor amigo, consejero, en el psicólogo, en esa persona que siempre tiene la palabra justa cuando más lo necesitas porque confías en el.

Por ello, si debes un mes, págale su cuota, y si consideras que de igual manera puedes ayudar a no caer el Doyan «No dejes de cancelar el mes».

Motiva a todos a qué la escuela de Taekwondo no decaiga a pesar de lo que sea.

Carlos Hernández

MundoTaekwondo.com