PUERTORICO-. Ahora sí que no hay nada ni nadie que detenga a Luis Colón III. Para retirarlo tendrán que cortarle un brazo o una pierna.El capitán del equipo nacional adulto de taekwondo está de vuelta con “más hambre” que nunca al ganar para Puerto Rico a finales de octubre y principio de noviembre un par de medallas – una de oro y otra de plata – en apenas dos semanas.

Luego de un año “agridulce” tras no haber clasificado a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro y en el que contempló el retiro, el medallista de bronce en Toronto 2015 ya comenzó su preparación para el próximo ciclo olímpico que comenzará en Barranquilla 2018, pasará por Lima 2019 y finalizará en Tokio 2020.

Las expectativas de todas las páginas de taekwondo alrededor del mundo me ponían a mí y a Canadá como los dos representantes olímpicos de Latinoamérica de nuestro peso (-68 kilos), pero no fue así”, expresó el joven veterano de 27 años.

Tras caer ante el contrincante de Colombia en los últimos segundos, Colón vociferó a su entrenador, Herriot Oliver, que quería iniciar el proceso de su retiro. Un proceso que en este deporte tarda cerca de un año y medio, según narró el aiboniteño.

Fue una decisión difícil. Lloré”, contó Colón en una amena y sincera entrevista con EL VOCERO. “Pero el taekwondo es una droga que te hala. Se lo comenté a mis compañeros, al presidente de la Federación (Louis Arroyo), a mi familia, a Sara (Rosario)…que me dieran un consejo. Pero la noticia se regó y en mi ‘fan page’ recibí más de diez mil mensajes de apoyo. Me decían ‘date una oportunidad’”.

 

“Sara me dijo: ‘2020 te espera. El próximo ciclo olímpico cuenta contigo’. Y hasta mis rivales me escribieron que no me quitara”, agregó.

luis colon portada

 

Así las cosas, y en medio de una etapa profunda de reflexión, Colón comenzó a entrenar “más fuerte y con más hambre que nunca” de cara a la Copa Mundial Presidente que se disputó del 27 al 30 de octubre en Oregon, Estados Unidos.

 

Un torneo de nivel G2 donde el boricua ni siquiera aparecía entre los favoritos. Sin embargo, logró que todos creyeran en él nuevamente ganando la medalla de oro.

“Significó todo. No cabe duda que después de la tormenta llega la calma y que a veces las frustraciones nos ayudan a ser mejores”, dijo.

 

Después de ese evento, Colón decidió participar en noviembre en el Abierto de Croacia, nivel G1, para enfrentarse a rivales europeos y asiáticos que han sido su talón de Aquiles.

Y allí volvió a lucir – aún enfermo – esta vez logrando una presea de plata tras caer ante el belga Si Mohamed Ketbi.

 

“Ya no paro. Me cortan un brazo o una pierna para retirarme, pero yo no paro. Llegar a dos finales corridas en menos de dos semanas…no hay quien pare a Luis Colón ahora”, sentenció.

CORTESIA: 

Por Yamaira Muñiz Pérez, EL VOCERO