Reflexionar algunos puntos, no como una  crítica, sino como una forma de construir para mejorar lo que para muchos es una forma o camino de vida. 


OPINION. Nacimos como arte marcial, con valores enmarcados en el buen comportamiento, la disciplina y una filosofía de vida que se inspira en el camino del bien. Por lo menos eso es lo que la doctrina heredada de los códigos de ética de los guerreros antiguos o mejor dicho el inspirador código BUSHIDO deberíamos tener presentes, pero si eso no es suficiente o es considerado una UTOPIA, también tendríamos que escuchar el famoso FAIR PLAY del movimiento olímpico.

Si estos conceptos que hablan del juego limpio, respeto, honor, solidaridad, se juntan «se pudiera decir que nuestra disciplina de arte marcial y deporte (TAEKWONDO) contiene en su escencia un gran mensaje para todos los que vivimos en este mundillo». En resumen: La unión del arte marcial y el deporte, nos debería conducir a ser mejores personas. ¿Pero esto se cumple?

LUCHA POR EL PODER

Con el conocimiento de tantas pugnas internas entre miembros del TKD en ámbitos locales, regionales e internacional, pareciera que en el Taekwondo valiera más el manejo del poder desmedido, los atropellos entre semejantes, la degradación de grados, y las trabas para votar que la garantía de responder a los valores que tanto el arte marcial como el deporte olímpico predica.

Observando tantas divisiones producto del poder político en el Taekwondo en algunos países, debemos detenernos a pensar e incluso cuestionarnos  si realmente nos importa este Arte Marcial, o mejor dicho, si nos llena o se están practicando.

El Taekwondo ha crecido exponencialmente en un alto grado de eficiencia política por parte de nuestros dirigentes, pero también basta leer las redes sociales y diarios del mundo, para ver como la mala política aplasta el código marcial. 

mT.

SOMOS MAS QUE MEDALLAS

Para muchos el mantener el TKD en el programa olímpico y la búsqueda de resultados es lo único en que se piensa. En torno a esto, hay que meditar en la grandeza que envuelve este noble gran regalo de Corea, que evidentemente ofrece mucho más que medallas Olímpicas.

SUPER DESARROLLO 

La inclusión del TKD en todos los Juegos Multideportivos, en el movimiento Paralímpico, en el mundo de los sordos, en la vida universitaria, militar ha sido producto de una gran organización heredada por el Dr. Un Yong Kim, y seguida con otras mejoras por el Dr. Choue, quien ha tenido una visión altruista en involucrarse con razones humanitarias y ser un connotado defensor de la paz, merecen un aplauso. 

Sin embargo, repetimos como crítica constructiva «hay que decir que el manejo de otras esferas del Taekwondo necesita más atención». Ciertamente el movimiento olímpico es una  visión genial, que envuelve un crecimiento sistemático del deporte, pero se ha corroborado  que no satisface plenamente a millones de sus practicantes que piden más rescate de los valores marciales en medio de este arte – deporte.

EL PODER ES ADICTIVO

Nos preguntamos si en realidad se manifiestan los valores del olimpismo y los verdaderos principios del Arte Marcial, cuando vemos consecuentes escándalos en el Kukkiwon, o algunas malas administraciones de Asociaciones, Ligas, Federaciones que no hacen su trabajo, abuso de poder, monopolios, rebatiñas, por ejemplo. Eso no va con arte marcial y menos con el juego limpio.

Si no se cumple el objetivo de manejar siempre la verdad, una gran ética y dignidad entre quienes actúan bajo la bandera del arte marcial y deporte olímpico, entonces se ha perdido el tiempo y estaremos perdiendo practicantes en el futuro.

El Taekwondo ya dejó de ser de Corea. Ahora nos pertenece a toda la humanidad. Y por eso debemos protegerlo. “Viva el Taekwondo”.

Carlos Hernández (MT).