El Taekwondo es un deporte donde la flexibilidad y la movilidad articular son esenciales, con las nuevas tendencias técnicas y el reglamento que otorga mayor puntuación a las acciones a la parte superior de la cara prioriza poseer una buena flexibilidad y en especial una
gran movilidad coxo-femoral.

Lo primero es entender que es y qué beneficios nos causará trabajarla para mejorar el rendimiento en el entrenamiento y la competición.

Importancia vital


Parece la frase favorita de muchos de los entrenadores, fisioterapeutas y asesores
deportivos en general: «hay que estirar bien». Sin embargo, es la acción más olvidada o descuidada en el deporte en general.

Todos “pretendemos estirarnos” después del
entrenamiento, con esos cuádriceps estirando fintas mientras charlamos sobre cualquier trivialidad, pero muchos no prestan la debida atención, tiempo y preparación a ese aspecto, que cómo lo indicamos es vital para preservar los músculos y brindar más posibilidades de éxito a los competidores.


¿POR QUÉ TIENES QUE ESTIRAR?.


El estiramiento mejora la flexibilidad de nuestros músculos y, en consecuencia, la movilidad de nuestras articulaciones. Alivian la tensión muscular mejorando la llegada de oxígeno a las fibras y reduciendo la fatiga. La flexibilidad mejora el rendimiento y minimiza
el riesgo de lesiones.


Métodos de trabajo de la flexibilidad.


Método Estático Pasivo: Consiste en estirar gradualmente el músculo con asistencia (otra
persona, maquina o elemento para tal fin) hasta el máximo posible sin llegar a sentir dolor o
sensación desagradable; entonces se mantiene la posición durante un determinado tiempo.


Método Estático Activo. Estiramos el músculo hasta el máximo y entonces nosotros mismos ejercemos sin asistencia una fuerza contraria igual (contracción isométrica) para mantener
la posición del estiramiento.

Esta forma es más exigente ya que requiere de nuestra propia energía para ejercer la resistencia.


Método de Facilitación Neuromuscular Propioceptiva (FNP).

El más complejo en la
ejecución y que más rendimiento o mayor ganancia de flexibilidad produce, aunque también
conlleva más riesgos. Se trata de realizar un estiramiento hasta el máximo posible y desde esa posición hacer al sujeto recuperar la posición inicial pero aplicando (el asistente) una fuerza contraria que obligue a este a realizar una contracción excéntrica de los músculos
antagónicos del estiramiento.
Método Balístico.

Sin duda el más famoso a la par que desafortunado. Podemos obviar los
tecnicismos por su falta de interés, para definirlo como el típico rebote de toda la vida.

Al estirar con rebotes el tiempo de elongación no es suficiente para generar una “memoria” en el músculo, que además reacciona con contracciones ante ese estímulo resultando en una
acción contraproducente y con alto riesgo de lesión por rotura de fibras.

Con todo esto ya podemos planificar una sesión de trabajo de la flexibilidad así como una tabla de estiramientos para antes o al final de cada entrenamiento

Seguiremos dando información a través de mundotaekwondo.com

Pedro Cardona. Mundotaekwondo.com