lunes, agosto 10, 2020
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El anhelo del General Choi Hong Hi: Unificar ambas federaciones de Taekwondo. ¿Se cumplirá?

El nombre Taekwondo propiamente dicho fue producto de una determinación Choi, un personaje iconoclasta nacido en lo que ahora es territorio de Corea del Norte durante la ocupación japonesa, que fue alumno de la primera escuela de kárate coreano que se creó en el país en 1944, Chung Do Kwan (la Escuela de la Ola Azul).

Como otros muchos expertos de este arte marcial, Choi se incorporó a las nuevas fuerzas armadas surcoreanas cuando la Península quedó dividida a partir de 1945, llegó a ser general en ese ejército y consiguió incorporar su propio arte marcial al currículo de los uniformados surcoreanos.

Kim Il Sung comprendió la importancia simbólica que tenía esta decisión y decidió otorgar todo su apoyo al ex militar, considerado como un «desertor» por Seúl. No sólo le concedió las principales condecoraciones del país sino que sostuvo financieramente a la ITF y la impresión de la enciclopedia del Taekwondo que Choi escribió en 1985.

La huida de Choi llevó a Seúl a crear en 1973 su propia Federación Mundial de Taekwondo (WT), trasladando al ámbito deportivo la escisión geográfica y política gestada en 1945. A la postre, la versión surcoreana se impuso a nivel internacional al conseguir el refrendo olímpico tras ser deporte de exhibición en la cita de Seúl (1988) y pasar a ser disciplina de medalla en Sydney (2000).

Para el vicesecretario de la WT, el surcoreano Kim Eil-chul, el Taekwondo ha sido la «fuerza motriz que ha facilitado la relación entre los dos vecinos. Gracias al Taekwondo conseguimos los dos encuentros históricos inter coreanos y pudimos crear la atmósfera amistosa que tenemos hoy en día», según declaró al diario The Korea Times.

El propio presidente de la federación afín al país norteño, Ri Ying-Son, aprovechó la convocatoria olímpica de febrero para proponer a su homólogo surcoreano que ambas asociaciones organicen competiciones conjuntas bajo una misma reglamentación.

«El propósito de mi visita es discutir la integración del Taekwondo», admitió Ri en esas fechas. «La raíz del Taekwondo es una. Hemos permanecido separados hasta ahora pero ahora nos acercamos y veremos muy pronto el día (de la unificación)», añadió el funcionario norcoreano.

«Somos una nación homogénea», le secunda Kim Gwan Ju cuando recuerda aquel periplo por la nación vecina.

Choi Hong Hi nació el 9 de noviembre de 1918 en el distrito de Dae Hwa en la parte septentrional de la península, en una de las zonas más montañosas de Corea,  durante la época en que ésta era una colonia del Imperio del Japón. Irónicamente, en su juventud fue bastante frágil y enfermizo.

A la temprana edad de 12 años, fue expulsado de su colegio por sublevarse en contra de las autoridades japonesas de ocupación. Tras el incidente, su padre lo mandó a estudiar caligrafía con el maestro Han Il Dong, quien era muy reconocido en esta disciplina. Además, era maestro de Taekkyon, el antiguo arte coreano de lucha que utiliza principalmente técnicas de patadas, barridos, y golpes de palma abierta. Para fortalecer el cuerpo del joven Choi, el maestro Han comenzó a enseñarle los más rigurosos ejercicios de Taekkyon, lo que le resultaría muy provechoso en adelante durante su aprendizaje marcial.

En 1937, Choi fue enviado a las islas japonesas para continuar su educación. En Kyoto, conoció a otro coreano, el Sr. Kim, que se dedicaba a enseñar Karate-Do, estilo Shotokan. Tras más de dos años de formación diaria y entrenamiento intensivo, Choi alcanzó el grado de primer dan. Las técnicas aprendidas en este arte marcial, junto con las del Taekkyon, serían las raíces de lo que se conoce como Taekwondo ITF.

choi_hong_hi_02En el curso de la 2ª Guerra Mundial fue forzado a enrolarse en las filas niponas. Durante su estancia en Pyongyang, fue acusado de pertener al movimiento de independencia coreano por su conducta rebelde e insumisa en el ejército y por intentar escapar para unirse a las guerrillas antijaponesas, siendo finalmente encarcelado.

Choi continuó entrenando durante su cautiverio, pulió sus técnicas y comenzó a dar forma a un nuevo arte marcial. Con el tiempo otros reclusos e incluso personal de la prisión se convirtieron en sus aprendices. En la cárcel también lideró varias rebeliones contra los japoneses, hasta que fue liberado en agosto de 1945 tras la rendición del Imperio Japonés.

En enero de 1946, fue nombrado subteniente como parte de las fuerzas militares que se formaron bajo el gobierno militar estadounidense en la parte sur de la península, donde tuvo la oportunidad de difundir el nuevo arte marcial que había estado entrenando. A lo largo de los años fue ascendiendo hasta el grado de General de Brigada en 1951.

En 1954, ya finalizada la Guerra de Corea, estableció la escuela Oh Do Kwan, donde consolidó finalmente las técnicas del Taekkyon y el Karate para dar forma al nuevo arte marcial, siendo el 11 de abril de 1955 cuando pasó a llamarse Taekwondo, o “acción de pierna, acción de puño, camino o sendero espiritual”. En los años siguientes comenzó a difundirse por Estados Unidos, por otros países de Asia y al cabo del tiempo tuvo repercusión internacional, haciendo exhibiciones y creándose más escuelas en muchos países.

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El 16 de mayo de 1961, Park Chung Hee, quién era un militar de alto rango del ejército surcoreano, dirigió un golpe militar que le mantuvo en el poder dos décadas. El general Choi tuvo conflictos con Park y la Junta Militar que había establecido, siendo entonces designado como embajador en Malasia para alejarlo del país. Además, en su ausencia, la Asociación Coreana de Taekwondo pasó a denominarse Asociación Coreana de Tae Soo Do. Tras su regreso a Corea en 1965, usó su antigua influencia y su rango para tratar de reestablecer el nombre del Taekwondo, lo que finalmente logró ese mismo año. Al año siguiente, en 1966, fue fundada oficialmente la Federación Internacional de Taekwondo (ITF, por sus siglas en inglés).

Tras las continuas fricciones con el gobierno militar surcoreano, tuvo que exiliarse definitivamente en 1972, trasladando también la ITF a Canadá. En 1973, el gobierno surcoreano fundó la Federación Mundial de Taekwondo (WTF) en respuesta al exilio de Choi, llegando éste a denunciar en 1977, durante una reunión en Tokio, los intentos de Park Chung Hee de usar el Taekwondo con fines políticos.

En 1980 volvió a mudarse, esta vez a la República Popular Democrática de Corea, en el norte de la península coreana, donde permaneció el resto de su vida. Durante esa década, continuó viajando a multiples países para abrir y participar en campeonatos, dar seminarios y seguir expandiendo el ITF por todo el mundo. De esta manera, en octubre de 1984, abrió el tercer campeonato celebrado por la Federación Europea en Budapest, Hungría, siendo la primera vez que se realiza un torneo internacional de Taekwondo en un país socialista.

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Choi Hong Hi con el Presidente KIM IL SUNG en la República Popular Democrática de Corea

Finalmente, en 1985, publicó su mayor obra, la Enciclopedia del Taekwondo, con 15 volúmenes y más de 30.000 fotografías e ilustraciones sobre las reglas y la práctica de este arte marcial. En los años siguientes aprovechó para promover el Taekwondo en países de África, Asia, América Latina y especialmente en los países socialistas, llegando a llevar un equipo de exhibiciones a Moscú, en la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

En estos años, promovió intensamente la reunificación pacífica de Corea, llegando a formar un equipo de exhibiciones con instructores coreanos de toda la península, en una reunión de líderes cristianos de ambos países y ultramar celebrada en Viena, Austria.

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Choi Hong Hi, fundador del Taekwondo, falleció el 15 de junio de 2002 en Pyongyang, en el norte de Corea, producto de un cáncer de estómago. Trabajó sin descanso y dedicó su vida a la promoción de su arte, por lo que se celebraron homenajes a su memoria en todo el mundo.

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Tumba de Choi Hong Hi en Pyongyang.

Cita del general Choi Hong Hi para la reflexión:

“La vida de un ser humano, probablemente 100 años, puede ser considerada como un día si se la compara con la eternidad. Por eso nosotros, seres mortales, somos simples viajeros por la vida que pasamos un día a través de la eternidad. Es evidente que nadie puede vivir más que una cantidad limitada de tiempo. Sin embargo, mucha gente se esclaviza estúpidamente al materialismo, como si se pudiera vivir miles de años; mientras que otros nos esforzamos por dejar un legado espiritual para las generaciones futuras, logrando así la inmortalidad. Obviamente, el espíritu es eterno y lo material efímero. En consecuencia, lo que podamos hacer para la prosperidad y el crecimiento del hombre en el futuro es el hecho mas importante en nuestra vida. Aquí dejo el Taekwondo para la humanidad como una huella del hombre del siglo XX”

ITF. TKD.

Adaptación. Mundotaekwondo.com.