ARTICULO-. Ponerte los audífonos en el gimnasio para escuchar tu música favorita, además de resultar cool y estético, mejora tu rendimiento deportivo y reduce tu cansancio  más de lo que te imaginas. O al menos eso asegura un estudio reciente de la Universidad de Columbia Británica de Canada, que concluye también que es la mejor herramienta para motivar a las personas más perezosas y sedentarias.

En concreto, la investigación liderada por el profesor en psicología deportiva Costas Karageorghis demostró que la música con un ritmo alto es “altamente motivadora” y es especialmente eficaz con los ejercicios de alta intensidad: “La música tiene funciones disociativas, es decir, desvía nuestra atención del ejercicio que estamos haciendo y ayuda a no sentir dolor en los músculos y lograr un repetición más, por ejemplo”.

Los participantes en el estudio realizaron pruebas como sprints corriendo de 20 segundos y un trabajo de gimnasio de 10 minutos, con calentamiento incluido. Y todos mejoraron sus prestaciones y elevaron su ritmo cardíaco en comparación a cuando lo hacían sin música.

A ponerle música a los entrenamientos….

Men´s Health.