Nada está escrito para llegar a triunfar en el deporte. Lo cierto es que para que alguien pueda llegar a obtener grandeza, debe poseer condiciones mentales y físicas extraordinarias.

Conseguir de forma espectacular que algo difícil como ganar una medalla mundial u olímpica o ambas,  se consiga, incluso varias veces, es allí donde el atleta pasa a otro nivel.

Foto. WT.

Un atleta exitoso de Taekwondo debe tener varias condiciones específicas para que logre ganar un evento deportivo de gran magnitud, donde por lo general tendrá una fuerte competencia.

Allí en el área de combate debe imponerse física, técnica y mentalmente a varios oponentes durante el día, durante el año, durante toda su carrera.

Un competidor perfecto deberá probarse en cada combate, incluso sobreponiéndose al dolor, a la falta de entrenamiento, u otro factor adverso. Deberá resolverlo en los tres asaltos.

Al final, la suma de sus victorias va determinar su historia en este deporte, es decir su legado.

Pero si nos preguntaran; cuál sería nuestro atleta ideal, respondiera de la siguiente forma:

Que tenga la firmeza de Hadi Saei, la magnífica adaptación a las reglas y poder mental de Steven López, la agilidad espectacular de los torbellinos, Servet Tazegul, Gabriel Mercedes o Levent Tuncat,

La determinación de Jade Jones, la inteligencia de Milica Mandic, la fuerza de Pascal Gentil, la elegancia técnica de Seung Tae Shin y Kim Je Kyoung, y la capacidad de hacer lo imposible de Ahmad Abughaush, Cheick Sallah Junior Cisse y Ana Zolotic.

la disciplina de Víctor Estrada, la competitividad de Bianca Walkden y Brigitte Yagüe, los recursos de Elena Benítez, el talento de Aroon Cook, la resistencia de Chu Yu Men, el espíritu indomable de Guillermo Pérez y Jesús «Pepe» Marquez, la frialdad y concentración de María Espinoza y el chino Zhao.

Kim Je Kyoung.
Moon Dae Sung.

En la construcción del Campeón ideal tendría que tener el entusiasmo de Yoosef Karami,  la clase técnica de Banrhi Tarinkulu y Lee Dae Hoon, la velocidad de Son Tae Jin y Óscar Salazar,  el temperamento aguerrido de Rafael Alba Castillo y Jeong Kook-hyun, la agresividad de Wu Jingyu, lo sorpresivo de Adriana Cerezos, agregando la humildad de Moon Dae Sung y Anthony Obame.

Anthony Obame.

Tras lograr un «taekwondista frankistein» dotado con todos esos atributos,  le pondríamos  en la silla de coach entrenadores igualmente consagrados.

Ellos son:

Para estructurar la estrategia llamaríamos al serbio  Jovic Dragan, la parte táctica y las clases se la encargaríamos al reconocido Ireno Fargas. Para hacer lo impensable tendríamos a los técnicos croatas del club Marjan o el Británico Paul Green. Por su calma en momentos difíciles, nadie mejor que  el dominicano Miguel Camacho.

Si quieres un motivador, allí está René Forero (COL) o Jesús Ramal (ESP). Para ganar combates al límite recomendaríamos varios; Luis Peña (PUR), William Duarte (COL), René García (CUB), Aziz Acharki (Alemania), o el olímpico Gabriel Taraburelli (Arg).


Para entusiasmar al competidor «al mejor estilo italiano» Claudio Nolano. Para planificar los entrenamientos, sin duda la experiencia de los cubanos, Ramón Arias, Pedro Lay,  otros genios para esta tarea serían; Jeo Baeza, Julio Álvarez, Jesús Tortosa y Roberto Cárdenas. Si hace falta conseguir resultados más ambiciosos, pregunten por el ruso Vadim Ivanov o las novedosas estrategias de los brothers de Brasil.

Juan Antonio Ramos.

En  la sala de entrenamiento para el día a día,  invitaríamos a  entrenadores consagrados que brotan energía. Acá estos nombres: Philippe Pinerd, Rosendo Alonso y Juan Antonio Ramos, sinónimos de dedicación y pasión. Si de experiencia se trata, el histórico campeón Juan Moreno fuera pieza clave por su calidad técnica.

Para los grandes eventos sentaríamos en la silla a los extraordinarios Young In Bang, Jean López, Henk Mejier, los turcos Ali Metin, y Gulsah Alonso, Nelson Sáenz, o el marroquí Moustapha Akkouh, todos con métodos distintos pero eficaces.

Si con esto no sacamos al competidor  perfecto, entonces llamaríamos al mítico Se-Hyuk Kim, quién ha dirigido a Corea desde Seul 88 llevando a muchos atletas al oro olímpico.

Todo esto en la búsqueda del competidor perfecto.

Carlos Hernández
Mundotaekwondo.com