PSICOLOGIA.– Después de la gran cantidad de objetivos que nos plantemos al iniciar el año llega la terrible realidad; no cumplimos ni la mitad de los mismos, pensamos que este sí es el año, que ahora sí podré ir diario a entrenar, que mantendré mis horas de descanso lo mejor posible, que cuidaré mucho más mi alimentación; pero al llegar a Marzo y Abril tenemos un baño de realidad, seguimos haciendo las mismas cosas que siempre hacemos.

¿Será esto casualidad? ¿Será que soy así y no puedo cambiar? La verdadera respuesta a estas preguntas se ve reflejada desde nuestro anterior artículo “Sueños Objetivos. Camino al Éxito”, en donde se resaltaba la importancia de plantearnos objetivos realistas y secuenciados; yo puedo cambiar mis hábitos y alcanzar todo lo que me proponga, pero debo conocer dos cosas ¿Por Qué? Y ¿Para Qué?, qué quiero alcanzar dentro de mi deporte, porque quiero dicho objetivo y qué debo de hacer para alcanzarlo.

Cuando yo sé que quiero y para qué lo quiero es más sencillo que pueda realizar una rutina que por momentos llega a ser cansada y tediosa, pero también es necesario que sea capaz de evaluar  los avances que puedo tener dentro de mi entrenamiento, ya que, nadie llega a convertirse en campeón de un día para otro y son los pequeños avances diarios los que me permiten mantenerme motivado para seguir dando mi máximo esfuerzo.

Quieres saber porque ya no tienes la misma motivación que los primeros días del año, dime cuantos objetivos finales te propusiste (ganar tantas medallas, conseguir vencer a …., obtener mi cinta negra) y ahora dime cuantos objetivos intermedios te propusiste (no faltar más de dos días a entrenar en este mes, dejar de consumir sodas, alcanzar mi cinta de grado siguiente). Todos queremos llegar al final de la carrera, queremos alcanzar nuestros sueños, pero olvidamos que lo verdaderamente importante esta durante nuestro camino.

     Ustedes estarán pensando que ya les dije todo lo que han hecho mal, ahora porque no vemos algunas recomendaciones que les puedo hacer para mejorar su motivación y confianza.

  • Disfruta tu entrenamiento, plantéate objetivos diarios, quizá puede ser el hacer una sentadilla más que el día anterior, o dar una vuelta más al gimnasio, o llegar puntual toda la semana a entrenar.

  • No olvides evaluar tus avances diarios, semanales y mensuales, te puedes acercar a tu entrenador para que te apoye en plantearte metas a corto, mediano y largo plazo o si lo deseas acude con un psicólogo deportivo que te pueda asesorar; el que puedas aguantar más series, o el que ahora no te cueste trabajo algún ejercicio o simplemente que no hayas faltado en todo el mes a entrenar es un buen aliciente.

  • Procura tener un compañero de entrenamiento; ya sé que en algunas situaciones deberás cambiar de compañero para realizar tus ejercicios, pero el tener una persona que comparta tus sueños e ideales te puede ayudar para mantenerte motivado y querer mejorar.

  • No olvides revisar cuales son los aspectos que te cuestan más trabajo y analiza el porqué, recuerda que si no aceptas cuáles son tus debilidades nunca las podrás trabajar, además la aceptación te permite evitar un estrés excesivo por dichas situaciones.

Concentrate y enfócate.

Recuerda que para llegar a la cima debes sumir toda la montaña, y eso significa que tendrás oportunidad de conocer todo el camino y este puede ser muy complicado por momentos, pero recuerda que cada situación que se te presenta te estará preparando para lo que vendrá más adelante, así que no temas a lo que te encontrarás, disfrútalo, acéptalo y trabájalo.

Máster Bernardo Gómez García

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