“Mi entrenador sufre de ira”. “Cuando me ve perdiendo un combate también se paraliza”. “Siento como mi entrenador está nervioso”. “Cuando gano me celebra, cuando pierdo ni me habla”.
 
Esto les ha pasado a muchos atletas, y estoy seguro, que muchos entrenadores “coach” se pueden sentir identificados. Eso no significa que sean malos en su oficio, simplemente que no han decidido adiestrarse más en la cada día más exigente carrera de entrenador.

 
DESARROLLO.  Tras la constante evolución del Taekwondo hemos visto por experiencia propia, y observando, todo tipos y clase de Coachs. Entrenadores que a través de los años han logrado constituirse como referentes en sus carreras, llevando bien sea equipos locales, como nacionales e internacionales a un pedestal.

También he visto coachs que no tienen idea de la gran responsabilidad que tienen en sus manos en dirigir, bien sea a niños, como a juveniles y adultos. Personas que creen que por haber competido en bajo o alto rendimiento, o dado alguna clase, tienen ya un status como coach.

¿Pero de quién es la culpa que le permitan ejercer tales funciones sin estar capacitados?.

Este artículo no pretende ahondar en esa respuesta, queremos es hacer la reflexión respectiva,  ofrecer algunos puntos para el análisis y sobre todo,  que el lector utilice lo que le parezca aprovechable de nuestro aporte para ponerlo en practica.

APRENDIZAJE.

Tal como el entrenador usa una metodología para adiestrar a sus alumnos en su preparación física y técnica, ejercer también el rol de coach merece una delicada preparación “si quiere conducir bien a sus competidores”.

Puedes ser buen coach, pero recuerda que la experiencia es la que da la maestría. 

FALTA DE ASESORAMIENTO.

He estado presente en los cursos de entrenadores que organizan las instituciones del TKD internacional, donde hacen énfasis en mostrar y aclarar el reglamento de arbitraje. No he visto  que durante los cursos faciliten como trabajar los aspectos cognitivos, emocionales de sus atletas, o incluso nada se habla de la parte técnico-táctica, todo esto importante  para potenciar su desarrollo  como coach.

UN COACH DEBE SER COMPLETO.

Hoy día, la diferencia entre ser un “buen coach” y un “mal coach” está en tener  amplios conocimientos del Taekwondo base, de su estructura técnica, las nuevas tendencias,  reglamento u arbitraje, así como el conocer los rasgos de la personalidad del competidor. Un buen coach, debe ser altamente motivador, debe concentrarse en su trabajo, además de conocer perfectamente las actitudes o destrezas de sus dirigidos. Sin duda, agregaríamos “tener conocimientos básicos” de primeros auxilios,  medicina deportiva, para saber cuando su deportista está gravemente lesionado y evitar que se siga lastimando durante un combate, psicología, para que ataque los fenómenos psicológicos pre-competitivos,  entre otros.

Ante tan importante tema, hemos resumido y enumerado algunas habilidades, destrezas y conocimientos que debe tener un buen coach de Taekwondo u artes marciales, que sin duda lo conducirá al éxito.

 

CONDICIONES PARA SER UN BUEN COACH.

 

1. BUENA RELACION CON SU ATLETA.

El coach es una herramienta vital e importante en el desarrollo y resultado final de un atleta. Debe entender y tener claro las necesidades de su dirigido y en base a eso mantener un equilibrio armonico en su relación de trabajo como personal.

Debe existir una empatía, donde el coach entienda su situación para poder dirigirlo en un combate y haya confianza. Recordemos que el coach es un colaborador, un apoyo, que da instrucciones en momentos cuando un deportista se prepara, lucha y termina la lucha, para comenzar otra.

2. CAPACITACION.

Es imprescindible que un Coach cuente con una buena formación en metodología y en las ciencias aplicadas al deporte, a los fines de que manejen correctamente las cargas de entrenamiento. Realizar los cursos de jueces, de entrenador, observar videos, hacer juegos de estrategias, plantearse problemas en el entrenamiento, realizar conversatorios con otros técnicos te ayudará a mantener una alto nivel de conocimiento. Como dicen por allí, cada día se aprende algo nuevo.

3.ESCUCHA  A TU COMPETIDOR

Existe una diferencia entre oir y escuchar, porque escuchar hace referencia a estar atentos a lo que el interlocutor nos transmite. El coach debe no solamente escuchar el lenguaje verbal de su alumno,  “debe ser capaz de interpretar su lenguaje no verbal” para no solo quedarse con las palabras sino para saber qué emociones transmite su atleta.

No somos máquinas, es deber del coach tener un alto nivel de comprensión del momento en que su atleta necesita un poco más de el. A veces observamos que cuando un atleta se sienta en la silla luego de combatir un round, el coach no permite que su atleta hable.

¿Por qué no dejarlo decir algo?  Quizás si lo vez distraído o sin respuesta, en vez de dar una instrucción inmediatamente, deberías de preguntarle: ¿Cómo te sientes?, ¿Qué te incomoda?, y de allí girar la instrucción.

4. DAR CONFIANZA Y MOTIVACION. 

La confianza entre el coach y el atleta es vital. Los buenos resultados aumentan y se consiguen gracias a una comunicación eficiente entre ambos. Recordarle las técnicas, el tiempo de entrenamiento,  mirarle a los ojos en pleno tiempo de descanso y decirle:  Hey,  puedes ganar. Lo haz hecho, vamos a salir adelante, son palabras que de salir de alguien plenamente identificado, siempre son frases mágicas que motivan en un alto nivel de estrés.

Cuando las pulsaciones están a mil, y cuando las cosas en combate no están saliendo bien, el coach debe sacar el mejor uso de la comunicación para salir del estancamiento.

5. RESPONSABILIDAD.

Un coach que asiste en un evento, debe comprender que debe manejarse bajo altos estándares profesionales. Llegar temprano a los congresillos técnicos, ir a los cursos y observar los eventos, rivales de sus atletas. No tomar licor o e irse de fiesta antes del evento, y estar atento en el momento de pesaje de su alumno, es completamente necesario.

6. COHERENCIA EN LOS OBJETIVOS TECNICOS

Para generar confianza, el coach debe de ser coherente durante el combate. No puedes pedirle al atleta que haga un técnica que jamás ha practicado o exigirle un ritmo de combate,  sino está fisicamente preparado para tolerar altos niveles de intensidad, o sin saber cómo reaccionará en un proceso de recuperación.

7. PACIENCIA.

Una de las claves a la hora de ser coach, es tener paciencia, pues pueden haber situaciones que generen estrés entre alumno y maestro. En este periodo se deben controlar las emociones más profundas. La paciencia del coach está también en respetar los espacios del atleta. No gritarle o faltarle el respeto.

8. NO SE LA SABEN TODAS.

Los coaches son profesionales para dirigir a los atletas en sus combates, entrenarles y mantener un alto nivel de orientación técnica. Pueden tener conocimientos o bases en las ramas de la psicología, pero no son psicólogos.

Cuando un atleta requiera un reconocimiento, tratamiento, u opinión, de origen medica, nutricional o sicológico, por cuanto el coach dada a su experiencia, considera que sus atletas sufren algún problema emocional o relacionado a un trastorno,  debe enviarlos a los expertos

9. DE EL EJEMPLO.

Si usted alguna vez practicó Taekwondo o arte marcial, y tuvo su historia (todas las tenemos), de vez en cuando cuéntele de sus experiencias. Entrene con ellos, aunque sea haciendo física y elasticidad. Acompañelo a un trote matutino, sude, haga también parte del trabajo y verá como se gana más el respeto.

10. CONOCE EL ENTORNO DEL ATLETA

Más allá de ser un coach, debes ser humano. El atleta no es una máquina de lanzar patadas y de entrenar a mil por hora. También tiene sentimientos y se desarrolla aún mejor cuando la persona que lo guía se preocupa por sus intereses (sin interferir). El deber de un coach es conocer las cargas no deportivas que tiene el deportista.

Saber que hace en tiempos libres, sin tiene problemas personales, estudios, fechas de exámenes, si duerme bien, si se alimenta bien, incluso si está pasando por un desamor. Todo esto le brindará un conocimiento para ayudar y fortalecer la confianza para un mejor entrenamiento y una buena competición.

 

Por. Lic.Carlos Hernández 

Mundotaekwondo.com