Lograron el éxito combatiendo con precisión y decisión (Factores de triunfo de María y Memo en las áreas)

Maria Espinoza  +67 kg y Guillermo Perez -58 kg, alcanzaron por #Mexico la gloria olímpica en #JOBeijing2008, cuando todavía el combate se medía por la apreciación de los jueces de esquina que con pulsadores emitían la señal cuando todos coincidían con un color.

Durante los combates en J.O de China dirigidos por el Prof. José Luis Onofre, tanto “María” como “Memo“, realizaron tácticas basadas en la oportunidad de marcar,  pues conectaron eficazmente los puntos necesarios para garantizar ocupar un lugar en la historia del deporte de las patadas y los puños. 

A máximas presiones del público y de sus rivales, ambos gladiadores mexicanos siempre se comportaron precisos en sus movimientos. Muy poco desperdiciaron pateos, siempre al grano y muy efectivos “echándoles ganas” como dicen en México. 

Un año antes de estos Juegos Olímpicos de Beijing (2007), María Espinoza obtuvo el oro mundial, mientras que Guillermo ocupaba el segundo lugar en -58 kg, también en el mundial de Beijing. ¿Presagio?.

Aunque Guillermo no era un competidor vistoso, de giros a la cabeza, saltos, vueltas; el nativo de Michoacan,  tenía en sus fintas, desplazamientos, en la diagonal y dobles al peto -tanto en ataque como en contrataque-, el tuit chaggy en contra ataque y el bloqueo-puño en cierre, sus mejores armas de combate.

BEIJING. Guillermo no era el favorito para ganar los Juegos Olímpicos. Figuraban en -58 kg, el chino,  Chu Yu Men (Campeón olímpico Atenas 2004), el español, Juan Antonio Ramos (Bi campeón mundial), y el dominicano, Gabriel Mercedes,  pero tampoco era un desconocido. Ya tenía la experiencia, y su país venía de derrotar al sub campeón olímpico Atenas, Oscar Salazar, y a los jóvenes promesas, Ismael Gómez y Rodolfo Osornio. 

Además el sub campeonato mundial Beijing 2007 le respaldaba, y así lo plasmó en el Gimnasio de Ciencia y Tecnología de Beijing, cuando el 20 de agosto venció al inglés Michael Harvey, al difícil afgano Rohullah Nikpai, y en semi final al tailandes, Chutchawal Khawlaor.

En la final se enfrentó a su archirival del área, el dominicano, Gabriel Mercedes, en un combate por el oro,  tan cerrado que los jueces intervinieron para fallar a favor de Guillermo Pérez, tras un empate en todos los asaltos.​

LA REINA. Mientras, María (Sinaloa)-quien se esfuerza siempre en el gimnasio-,  expuso y expone siempre una excelente distancia, control de movimientos, fintas y  desplazamientos, pero sobre todo sus máximas de ataque,  el golpe al cuerpo, los giros de tuit chaggy, y la diagonal al peto como sus cartas de presentación. 

Durante su primera participación olímpica Beijing 2008, la jovencita nacida en la Brecha (Sinaloa), fue enfática en el pleito final  ante la noruega de descendencia asiática,  Nina Solheim, y de allí se convertiría en un leyenda viviente del deporte en México y el mundo.

Muy poco se plantearon patadas a la cabeza, pero cuando lo hacen llevan los puntos a su cuenta. Sin embargo, su táctica les llevó lejos. 


La mayor virtud de estos taekwondoines, son precisamente su entrega a los entrenamientos y el factor decisión en los combates”, dijo uno de sus compañeros. 

De regreso a los Juegos Olímpicos,Memo” decidió quedarse en el CEDOM, e intentó volver hacer el equipo nacional pero ya con el cambió de petos a electrónicos, no se adaptó bien, y el campeonaso dejó el sueño de llegar a Londres 2012.

Maria siguió el camino venciendo internamente en México, y logrando obtener dos medallas olímpicas adicionales (Londres 2012 y Rio 2016), mundiales (Muju 2017), ha sido finalista en Grand Prix, entre otros triunfos, y nadie descarta que llegará a Tokyo 2020. 

Tampoco es descabellado pensar que en alguna oportunidad ambos dirijan algún equipo juntos. Son líderes de una generación de competidores y sobre todo, cuentan con el respeto del Taekwondo mexicano. 

CARLOS HERNANDEZ

MUNDOTAEKWONDO.COM

Foto: Conade.