“El maestro Chaco”: El Taekwondo en un mundo espiritual

Un ser humano nunca deja de sorprenderte. Es la magia de las personalidades de la gente fascinante la que sin duda deja huellas y es esto lo que irradia el Gran Maestro de Taekwondo, José “Chaco” Cornelio, famoso juez mundial de Taekwondo, Caballero del Reino de Holanda, y miembro del Salón de la Fama del Taekwondo.

Recientemente durante mi estancia en Aruba atendiendo un maravilloso Training Camp con la Fundación Brazil Taekwondo, tuve la honrosa invitación del Maestro Chaco, para conocer su hogar.

Era importante visitarlo, algo nos decía que no podíamos fallar.

Primero, llegar a su hogar no es fácil. El lugar donde tiene fijada su residencia el afamado juez de Taekwondo está situada en un lugar de Aruba que,  aunque no está alejado de las avenidas, no se llega fácilmente. “Si yo no quiero que alguien llegue a la casa, no llega. Es una dirección muy complicada para la primera vez”, dice Cornelio,  Policía de profesión.

Con el primer misterio develado, llegué junto a mi familia a su hogar de manos de nuestro amigo Alberto Klabér. De inmediato se respira un aire de tranquilidad y paz que te hace entrar en una experiencia astral. “Solo vivo para la paz. Encuentro en la espiritualidad parte de lo que vengo hacer en la tierra”, refiere.

Si bien su casa es sencilla, es muy comoda y agradable. Por dentro podemos visualizar lo que ha sido la vida de Chaco. Medallas, trofeos, credenciales, certificados, prendas de artes marciales, muchas piedras de cuarzo y otros materiales, que en su esencia representan el verdadero sentido de la vida de Chaco: ser “un ser espiritual”.

 

En la parte de atrás de la casa, podrás observar un mini Dojan de Taekwondo debajo de una gran Piramide, además se le unen a los espacios dos Piramides adicionales en los laterales, escoltada por una mata repleta de cocos y en las afueras un paisaje de Cactus.

Podrás ver una Piramide pequeña, en la cual solo puede caber una persona, y otra, mucho más grande, donde pueden estar aproximadamente unas 6 personas.

 

Adentro de las Piramides, puedes ver símbolos, y ademas  sentir de una manera impresionante una gran energía mientras escuchas la brisa soplar al ritmo del sonido de campanarios de bambú. “Acá (en las pirámides) medito. Es la casa de los viajes, del ejercicio de la mente conectada con Dios”, dice Chaco.

Mi hijo Ricardo Arturo, de 16 años de edad, tras escuchar breves explicaciones, le pide a “Chaco” que nos invite a meditar. Surgió de él, no lo teníamos planeado, ¿fue curiosidad? o el instinto del chico, la verdad no lo sé. Lo bueno fue que el maestro no tuvo reparos en concedernos el honor y nos invitó hacer lo que viene haciendo en los últimos tiempos de su vida.

EXPERIENCIA: Estuvimos en la Piramide Blanca (la más grande), nos sentamos en circulo en sillas blancas de plástico. Ya con los ojos cerrados,  el maestro nos pidió el control de la respiración. Nos invitó a concentrarnos a respirar suave y en el transcurso del momento en silencio fue llevándonos a un viaje imaginario que nos condujo a un planeta de Luz. 

El viaje fue sencillo pero trascendental, pudimos sentir tras la imaginación y una plena concentración que la mente y el espíritu pueden llevarte a cualquier lugar. Sólo basta creer. En lo personal mientras conectábamos con los seres de luz, sentí mucha fuerza en mis ojos, sentí el brillo, un brillo que casi me hace abrir los ojos. La experiencia, maravillosa. Salimos renovados, llenos de paz y poder positivo.

Tras un viaje a la luz, “Sir Chaco” nos regala algunas pirámides pequeñas hechas por el mismo. “Esto es para ustedes para su casa. Den amor, crezcan”, nos aleccionó mientras aplicó con sus propias manos Reiki a un pie que tengo lesionado.

Además de cultivar el espíritu con el maestro José “Chaco” Cornelio, también conocimos su faceta de curador. Su conocimiento del Reiki, y su peculiar contacto con Dios como impulsor de sus actos. Gente con Cáncer y enfermedades graves han acudido a él. “Lo importante es la fé, saber que existe Dios”, refiere.

SU CARRERA EN EL TAEKWONDO

José “Chaco” Cornelio lo ha vivido todo en el mundo del arbitraje internacional de Taekwondo, culminando su meta personal con éxito, el llegar a unos Juegos Olímpicos (Londres 2012).

Haber participado en torneos de Taekwondo de Juegos Bolivarianos, Centroamericanos, Sudamericanos, Panamericanos, Olímpicos, Campeonatos Mundiales, Abiertos, Grand Prix, y cualquier evento que requirió su presencia ha llenado de viajes, recuerdos y amigos la cuenta personal de este insigne maestro 7 mo dan Kukiwon.

Su última participación global en la competición del TKD, fue en el Grand Prix Final y World Cup de Baku (Azerbayian) a finales de 2016. Nos contó que está próximo a viajar a México para el curso oficial de arbitraje (Acapulco 2017), en vísperas de su retiro del mundo del arbitraje. 

ACTITUD

Cuándo le preguntamos por los numerosos combates en los que ha estado involucrado. Contesta: “No siento presión. Estudio a los competidores previamente y me baso en descubrir sus faltas. La idea es conducir un combate limpio”, indica al redactor. “Más allá de sentir nervios al arbitrar un combate, lo disfruto”, expresa el maestro de Taekwondo arubano, quien ha descubierto un camino en la parte espiritual de la vida.

EXPERTO SIN PELEAR

Para el maestro “Chaco” la violencia es la opción que nunca va aplicar. Aún cuando es policía de cierto rango en la isla de Aruba y ser experto en Karate Kenpo, Karate Do, y Kendo, no le gusta la confrontación.

Desde 1977, el maestro Cornelio sintió el amor por las Artes marciales, y por aquellos tiempos en Venezuela se hacían los eventos más grandes del mundo. Allí “Chaco” se relacionó con los legendarios maestros Oscar González (Imperio Osskarate), Marcelo Planchart (Karate), y más adelante tuvo un importante acercamiento con los taekwondistas venezolanos, George Kahakajian, José Luis Orseti, Alvin Pérez, entre otros, que también viajaron a la isla a finales de los años 80 para realizar intercambios.

Paulatinamente, “Chaco” -como es conocido en el mundo entero incluso por la prensa coreana-, fue varias veces presidente de la Federación Arubiana de Taekwondo.  Ha dirigido su propia escuela, donde por cierto salió la única atleta olimpica que ha tenido Aruba, Monica Pimentel. También organizó una Copa del Mundo en Aruba en 2012, y un panamericano juvenil  en 2004.

Pronto llegará mi momento de retirarme del arbitraje”, soltó Cornelio.

Lo que sin duda dejará el maestro, será un legado de experiencias, de anecdotas, viajes y amigos que le han dejado esta vida de Taekwondo.

Fue un placer visitar su casa. Recibimos algo más de lo que pudiéramos imaginar. 

DANKI.

CARLOS HERNANDEZ

MUNDOTAEKWONDO.COM